Madre, ¡va por ti!

Buscando un libro entre la maleza de mi cuarto, las demás librerías de la casa, el trastero y hasta debajo de la cama – y habiendo asumido que nunca jamás volveré a verlo- me he acordado de la madre que me parió.

¿Y por qué me acordado hoy de mi querida madre? ¿Por qué es el día de la madre? No. Porque no he encontrado el libro que buscaba. Así soy yo, qué le vamos a hacer. Yo, desorganizada de nacimiento, intento no culpar de desapariciones misteriosas a madres sigilosas que entran sin ser vistas en las habitaciones de los hijos SOLO para dejar una cosa. De verdad que lo intento, pero se me hace complicado.

Madre solo hay una y gracias, no quiero más. No me malinterpretéis, a mi madre la adoro pero si me regalan otra, prefiero devolverla y quedarme con el dinero.

Estamos en una edad en la que vivir con los padres no gusta nada y, más aún, cuando se ha vivido solo. Y no gusta porque no es natural pero, sobre todo, porque es incómodo tanto para hijos como para padres. Llega un momento en la que estar cocinando y notar como tu madre mira por encima de tu hombro al tiempo que alarga la mano y se adueña de la cuchara de madera con la que estás revolviendo las verduras, molesta y MUCHO.  Y mientras tú mantienes la posición de la mano como si aún sostuvieras la cuchara robada, te preguntas en silencio “sabiendo como sabe que me molesta ¿Por qué lo hace?”. Pues porque es una madre y ya. Son madres y hacen esas cosas. Y yo, si alguna vez me convierto en madre, lo más probable es que también le robe la cuchara a mi hijo/a  cuando me visite, aunque sea un importante chef.  Pero también está la otra parte, la parte en la que mi madre se debe preguntar qué tendrá de malo mi armario para exponer a mi silla a la tortura de aguantar los kilos de ropa que pongo sobre ella. ¿Y por qué lo hago? Pues porque soy hija y bastante desorganizada, la verdad.

Ay amigos, esto es lo que hay, vivir con los padres hasta que nos emancipemos, y dad gracias de que tenemos padres con los que poder vivir.

Sin embargo, yo hablaba de mi libro. Ese libro jamás encontrado, ese libro que seguro que mi madre no ha visto ni tocado en su vida. Ese libro que me ha llevado a realizar una exhaustiva búsqueda y ha hecho que me acordara de la madre que me trajo al mundo, cuando me he topado con un pequeño tesoro apretujado entre los libros de mi estantería y que tenía olvidado: el Poema 20 de Pablo Neruda. Un pequeño libro que siempre se cuela entre las ranuras de las baldas y que compré en mi época universitaria en Salamanca; un pequeño capricho que alberga versos que me siguen emocionando como el primer día que los leí.

Por eso mismo, gracias madre, porque a pesar de ser los versos más tristes, me ha dado mucha alegría reencontrarme con este librillo.

Aquí os dejo el gran final de ese poema que aún me conmueve:

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.- Pablo Neruda
Foto: Nikon Coolpix S2600 – Retoque: Photoshop CS6

Sed buenos.

Danae

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3 comentarios en “Madre, ¡va por ti!

  1. Danae, ¡va por ti! Porque el boli no tendrá tinta, pero el blog desborda escritura talentosa, a veces melancólica, a veces ácida y mordaz, pero siempre, siempre, llena de humor socarrón y mucha, mucha ternura. Que sí, que te seguimos desde lo alto de la luna de Valencia. ¡Muchos besos! [No sé por qué, cuando he querido terminar con el diminutivo de besos, me salta el corrector para poner bestias: prueba y verás…] Bueno, pues besos bestias, ¡ale!

    • Madre mía cuanta energía, pues me alegro un montón que me sigáis y que os guste…Muchas gracias por este comentario que me da fuerzas para seguir escribiendo…
      ¡Muchos besos bestias a ti también!

  2. ¿Que tu madre te quita la cuchara cuando cocinas? Lo mismo me hace mi hermana cuando me pongo delante del fuego.
    Identificado me siento Y comparto esos sentimientos de “ya soy mayor, déjame hacerlo a mi”, pero ni por esas.
    Muy buen post para todas las madres y sus hijos e hijas.

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