Lo mismo, nunca muere

Ay niños, que ya hemos empezado el cole. Todos hablamos de ello, absolutamente todos. Si trasteáis un poco por la Red, radio, televisión o bola de cristal; leeréis, oiréis y veréis los mismo: el coste medio por niño en el colegio, la dificultad de las familias para cubrir dicho gasto, lo complicado de volver a la rutina, qué mochilas se venden más y lo grandes que son para que pueda entrar todo el material –y que hacen parecer al niño aún más bajito- lo que lleva a los médicos a advertirnos de lo peligroso que es eso para los peques…y un sinfín de cosas más.

Para mí, el tema de la vuelta a las clases es como hablar del calor que hace en Sevilla en agosto o de lo llenas que están las playas en verano, es obvio pero hay que decirlo. Así que ¿qué hacemos? Hablar de esos niños que berrean al separarse de sus padres, de los que están encantados, de los más pequeños, de los quinceañeros que luchan con fiereza por ver quien tiene el pelo más en punta (con lo bonito que era el pelo a lo casco ¿lo recordáis?)  y de la competición entre féminas adolescentes por ver quien ha decorado mejor la carpeta.

Todos los años lo mismo. EXACTAMENTE lo mismo. Mi rutina venía a ser algo así:

rutina cole

Y en cuanto a los objetos que me acompañaron durante toda mi estancia en el cole….collage infancia

Aquí podéis ver mis libros de Primaria, un dibujo de no se sabe cuándo y los conjuntos, que intercambiábamos en el recreo, espero que al decir “conjuntos”, muchas sepan de qué hablo. Y ya en mi adolescencia, perdía los ratos con la Ragazza por 400 y pico pesetas, recopilaba merchandising de los Backstreet Boys (os suena de otro post ¿verdad?), me apoyaba en el diccionario Vox para hacer mis trabajos de clase mientras escuchaba a los BSB en cassette o leía por la noche las aventuras de Flanagan, porque no veáis lo que molaba.

Os he enseñado lo que fui de colegiala, mis rutinas y mis hobbies. ¿De verdad creéis que todo eso ha cambiado? Cambiemos diccionario por Google,  libros por e-book, cassette por iPod o lo que sea que se use ahora, pero en esencia es lo mismo. Y así van pasando los años y, sin darnos cuenta, seguimos yendo a clase con lamparones de Cola Cao.

Sed buenos.

Danae

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3 comentarios en “Lo mismo, nunca muere

  1. El mayor recuerdo que tengo de la vuelta al cole es el olor del material escolar nuevo. El olor de los libros de texto sin abrir, de los lápices sin utilizar, del estuche y la mochila a juego, de las gomas milan limpitas y perfectamente cuadradas… Eso, y el peso de la mochila que arrastraba hasta llegar a clase. No sé si el saber ocupa lugar pero desde luego sé que pesa un huevo.

    • Si, Alvarito, Flanagan me acompañó en gran parte de mi pre- y adolescencia y he de reconocer que los guardo con mucho cariño
      En cuanto al olor a nuevo, yo olía los libros de los demás, porque ya sabes que cuando se tiene hermano mayor, el sitio de los libros impolutos lo ocupan los que están garabateados, hipersubrayados y con la tapa hecha un cromo…

      ¡Muchas gracias por escribir!
      Un saludo

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