En construcción

Cómo molesta entrar en una página web y toparnos con un EN CONSTRUCCIÓN, sentimos las molestias ¿Verdad? Leemos esa frase y nos convertimos en niños malcriados que, con el ceño fruncido, decimos… me parece muy bien pero ¿y MI contenido? Para, seguidamente, patalear al grito de ¡¡Quiero el contenido y lo quiero YA!!. Y es que Internet es lo que tiene, que se ha convertido en ese padre/madre que nos lo da todo y cuando no cede a nuestros deseos nos descoloca y hace que nos sintamos abandonados.

Superado el berrinche inicial, lo que tiene encontrarse con esa “obra” tan inoportuna es que cuando volvemos a entrar a esa página ya reconstruida, nos llevamos un chasco morrocotudo. Porque cuando pensamos en obras, pensamos a lo grande. Nuestra mente se imagina códigos html picando y taladrando, y a las cookies cargando etiquetas sobre sus espalditas mientras se quejan por lo bajín de que ese no es su trabajo*. Fantaseamos con un cambio radical en el que el diseño antiguo es sustituido por algo más impactante y novedoso. Es muy posible que nos encantara tal y como estaba antes, pero ya que construyen… pues como que nos esperamos algo diferente. Con esa idea entramos.Y esa misma idea se esfuma al observar que todo está exactamente igual y nos sentimos engañados porque no era lo que nos habíamos imaginado.

Cierto es que la página reconstruida ha cambiado aunque no lo notemos, tal vez porque esos cambios no tienen que verse. Sin embargo, nos molesta de igual forma. Pero no entiendo porqué, si con las personas pasa lo mismo y…y también nos molesta. Nosotros no ponemos un cartel de Disculpen las molestias, directamente  lo tiramos a la cabeza de alguien cuando estamos dándole vueltas a un problema.

Las páginas se construyen y las personas (se supone) también, solo que preferimos utilizar conceptos como “evolucionar” o “aprender” pero vamos, que es lo mismo. Y dicha evolución-aprendizaje-construcción forma parte del engranaje del vivir, y esto implica enfrentarse a problemas. Y aquí volvemos a la web: hay un problema, se soluciona y seguimos funcionando. Pero para llegar a esa solución, debemos ponernos el cartel de Cuidado, en construcción, y pasar por un período de obras en el que tal vez nuestro carácter se agrie, nuestras ojeras eclipsen nuestra dulce mirada y mucha gente tenga que ser tremendamente paciente con nosotros. Otros es probable que se alejen o nos ignoren porque no reciben lo que quieren, pero esos no nos interesan. Lo que nos interesa es ¿Cómo llevamos a cabo esas obras? Pues como buenamente podamos. La mayoría, como buenos aspirantes a frikis, apagamos y encendemos para desconectar y ver lo mismo con nuevos ojos. Para ello, unos se dan al deporte y dicen que guay del Paraguay, otros a la lectura y no dicen nada porque están concentrados leyendo y otros a la bebida, y tampoco dicen mucho porque afirman no acordarse de nada. Aquí cada maestrillo, con su librillo, porque si solucionar un problema en una web es  fácil -si no controlamos el tema, todos tenemos un amigo que sí-, solucionar uno en la vida no lo es.

No sé realmente a qué ha venido todo esto. Tampoco si he llegado a alguna parte con tanta palabra. Puede que sólo tuviera ganas de hablar o que me note algo cambiada o que simplemente haya entrado en una página que muy amablemente me ha enseñado el cartel de En construcción. Quien sabe. Creo que voy a apagar y a encender de nuevo.

Sed buenos.

Danae

* Si, mi conocimiento de cookies se reduce a las que mojo en la leche, ya lo siento.

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