Viéndola pasar

Ahí estaba yo, sentada en ese banco del parque viéndola pasar ¿a la vida? No, a esa niña pelirroja que correteaba alrededor del árbol con su patinete rosa. Cómo me recordaba a mí. Claro que yo no fui una niña pecosa pelirroja, aunque si bastante peligrosa con el monopatín. Tampoco estaba rodeada de árboles tan altos como la Luna, “como la Lu-na”, los míos tan sólo eran más altos que yo, y  ya me parecía suficiente.niña2

La veía ir tan deprisa que convertía los colores en manchas,  y los objetos se entremezclaban impidiendo averiguar cuál era cual, disfrutando de la velocidad, de su momento. Ajena a todo, atenta a todo, porque la nada era todo, porque el todo no significaba nada.

Ese fue el momento en el que me dí cuenta que envidiaba a una mocosa, sólo porque yo ya no era una niña que vivía ajena a los ojos que me observaban. No, ya no soy una ilusa con ganas de ser mayor para cambiar el mundo, porque resulta que ha sido el mundo el que finalmente me ha cambiado, a mí y a la mayoría de nosotros. Así que aquí estoy mirando a una niña jugar y  lo único que me viene a la mente es….

Sí, Mafalda de nuevo,desde el post anterior no la he vuelto a mencionar*

Sed buenos

Danae

*viñeta extraída de http://qadernodeborrador.blogspot.com.es/ 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s