Zombies, brujas y mucho ketchup

El sábado es Halloween, qué bien ¿No? Aunque seguro que ya os habíais enterado, porque los supermercados hace semanas se llenaron de calabazas de color naranja flúor y nosotros de gases -es lo que tienen las calabazas, si comes demasiado te tiras pedetes-.  Vuelve el armarse de paciencia para aguantar el “truco o trato”, al listillo que piensa que es una tradición norteamericana y que lo explica muy razonadamente aunque no dé ni una y, por supuesto, toca  aguantar a todos aquellos que, buscando ser originales, se disfrazan de…zombie o bruja ¡SORPRESA!

yuuupi

Los disfraces en Halloween son como los chistes que nos persiguen desde la infancia: ¿Te llamas Danae? Anda como el yogur. Uy sí, qué ORIGINAL, nadie me lo había dicho antes. Todo el mundo se disfraza de lo mismo, unos con más acierto que otros,  y los hay que se convierten en zombie como consecuencia de la falta de sueño y el exceso de alcohol de la noche anterior -es lo que tienen las resacas, transforman la cara de cualquiera-. Los más prácticos suelen optar por el disfraz de médico psicópata, que más que psicópata parece que se ha pringado la bata blanca -porque todo el mundo tiene una bata de médico, no se sabe muy bien porqué- de ketchup de la hamburguesa que ha cenado, pero qué se yo de médicos psicópatas ¿verdad? A lo mejor son pulcros en la matanza pero torpes a la hora de comer.

Esto de disfrazarse no es tan sencillo, porque realmente a muy pocos les gusta hacerlo pero se dejan arrastrar por el resto del grupo, así que entre zombies, brujas y médicos sanguinarios, los más pasotas pillan el disfraz de Carnaval y lo embadurnan de tomate. Resumiendo: que las calles se llenan de gente que parece haberse limpiado los morros en la  bata. Pero aún tenemos a los más vagos, los que ni siquiera tienen otro disfraz al que echar mano, esos que pegan unos tijeretazos a una camiseta vieja y listo, ya está disfrazado… de directivo de Air France. Terrorífico ¿verdad?

director air france

Intuiréis por todo esto que ni me disfrazo ni me hincho a dulces, ni pinto caras a las calabazas. Todos los años me quejo de lo mismo, no soy partidaria de “coger” fiestas ajenas porque sí, sin conocimiento de causa y menos aún sólo con la excusa de beber alcohol color rojo que simule la sangre (lo que viene siendo echar granadina a todo lo que se pille). No es que esté en contra de la fiesta en sí, es que es como si en Finlandia les diera por celebrar las Fallas, así, porque sí… muy de la tierra no es. Claro que cada uno puede hacer y celebrar lo que le venga en gana, lo que me molesta es que parece que o entras en el lío o “hija qué sosa eres, por una vez…” –no puedo deciros la de veces que me han soltado esto-.

Dejando al margen que en estos días del año ir al cementerio es comparable a ir de compras en vísperas de Reyes Magos -está todo a tope- y que puede no ser el mejor día para recordar a los nuestros, estaría bien pensar si eso de salir de parranda y luego ponernos solemnes un par de horas después – nadie se “toma una y para casa”, no seáis ilusos- está bien. Y con bien, me refiero a coherente, porque qué queréis que os diga, me parece todo muy confuso. Nos adueñamos de celebraciones ajenas por influencia norteamericana o por culpa de la publicidad o por lo que sea…sin pensar realmente en lo que estamos haciendo, lo que hace que me cuestione si tanta celebración no nos estará haciendo perder la perspectiva de las cosas. Ojo cada uno puede hacer lo que quiera, porque ni hace falta ir a visitar la tumba de un ser querido para acordarnos de él- en casa los recuerdos hasta llegan mejor…será  que en los cementerios hay mala cobertura- , ni hace falta dejar de reír porque lo marca el calendario ni quedarnos en casa cuando lo que nos apetece es salir de copas…no, lo que pregunto es si todo esto tiene algún sentido – este es el momento en el que alguien me contesta, gracias-.

Bien, como las películas de miedo van a seguir ocupando la cartelera hasta que les llegue el turno a las navideñas, los zombies y las brujas van a inundar las calles y la gente va a beber “lo que sea mientras tenga alcohol” con granadina porque Eh mira tío estoy bebiendo sangre sin tener ni idea qué hay detrás de esta tradición celta…no me queda otra que poner la misma cara que pongo cuando oigo ese ¿Danae? anda como el yogur:

o59us

Sed buenos.

Danae

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