Te odio pero no puedo vivir sin ti

La semana pasada leí un artículo –sí, yo la instantaneidad de Internet me la paso por el forro- que hablaba sobre los programas menos valorados  de la televisión. Me hizo gracia y me cabreó a partes iguales, porque hay algo que no me encaja. Resulta que los menos valorados son los más vistos: Sálvame, Hombres mujeres y viceversa, Supervivientes, Gran Hermano…en fin, la crème de la crème intelectual unidos y bien revueltos en un mismo grupo.

¿De qué va todo esto? ¿De de que todo el mundo ha mentido en esa encuesta? ¿Va de que nos la suda todo y ya nadie miente y la gente dice la triste verdad? Sí, vemos mierda y nos encanta ¿Algún problema?. Sí, soy consciente de que cada minuto que veo Sálvame una neurona se suicida, pero es taaaaan divertido. A los más sinceros -aunque me pese- les aplaudo, a pesar de su gusto dudoso,  hipocresía las justas. Son conscientes de que son programas basura pero se lo pasan bien, en otras palabras: nos gusta regodearnos en la mierda.

Por otro lado, nos encontramos a los más valorados: El hormiguero y Master Chef. Personalmente tampoco me parecen programas para echar cohetes. El afán por hacer gilipolleces en el primero y el de humillar en el segundo, es algo que no soporto, pero claro eso ya es cosa mía. Que Master Chef sea un programa valorado me irrita sobremanera, tal vez porque la humillación que se gastan ahí es curioso: el “fuerte” rebaja al débil, y lo triste es que eso atrae aún más audiencia. Reconozco que el programa solo lo he visto una vez y no me gustó por los motivos que acabo de decir. Si el ofendido se revuelve soltamos un Él ya sabía a lo que iba, lo justificamos porque hemos de hacerlo para poder ver el programa tranquilamente ¿Nos sentiríamos culpables si no lo hiciéramos? Ni idea. Sinceramente, no sé hasta qué punto la gente sabe dónde se mete. Aunque no lo veamos, todos somos ingenuos en según qué cosas aunque nos creamos espabilados. Pero bueno como dijo  Queen El espectáculo debe continuar y ¡vaya si continúa! Pisando a quienes no soportan la mecánica de ese engranaje y humillando a quienes quieren continuar en él por unos minutos de fama. ¿Me estoy poniendo demasiado intensa? Es muy posible, pero ya os he dicho que al leer el texto la gracia y el enfado se entremezclaron  de tal manera que el resultado fue un sentimiento grotesco, incontrolable…

Vivimos en un mundo en donde los programas más vistos son los menos valorados y los políticos más valorados son los menos votados ¿Es esto la señal inequívoca de que todo se va a la mierda? 

Yo no estoy para juzgar, simplemente pienso, pienso en alto y lo escribo porque es la única manera que tengo de sacar todo lo que mi cerebro se empeña en rumiar durante horas e incluso días y de desembarazarme de esas preguntas que se agolpan-como suele ser habitual en mí- en mi cabecita:

¿Votamos lo malo conocido que lo bueno por conocer? ¿Zapeamos la basura ajena y escondemos la nuestra propia bajo llave por miedo a que nos humillen como a aquellos de quienes tanto nos reímos? ¿Somos así de gilipollas o simplemente es complejo de inferioridad? Una cosa está clara, lo que existe es porque se demanda, si no no existiría.

Para mí todo esto está muy claro: la con la televisión se parece cada vez más a un romance de telenovela: te odio pero no puedo vivir sin ti. Y así nos va…

Sed buenos.

Danae.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s